
Ya he visto la cuarta temporada de House en versión original. ¿Qué puedo decir? Pues que, como siempre, me ha dejado embelesada. Pero además he observado que su voz en inglés es todavía más seductora que su doblaje al castellano. Tanto me ha gustado que he decido volver a ver todos los capítulos de todas las temporadas con su verdadera y seductora voz.
Lo mismo me ha pasado con Wilson, al que hasta ahora atribuía esa voz de bobalicón que le han asignado en el doblaje. Su voz en original es mucho más grave, y su tonalidad más erudita y perspicaz. Ahora lo admiro más que antes, porque ahora lo veo como esa persona culta e inteligente que House querría como amigo.
Hasta Cuddy, Chase, Foreman y Cameron tienen una voz más acorde con sus personajes en inglés que en castellano.
Y no digamos la voz de los nuevos aspirantes a colaboradores que incorpora esta cuarta temporada. Es increíble la diferencia que hay de un idioma al otro. Aunque gracias a Dios se han respetado los apodos que House les otorga: Trece, Zorra implacable, Buen amor, etc. Es indignante la voz entontecida que se les asigna. Sobre todo a Kutner y a Trece, que aparte de embobada y anodina es completamente atonal. ¡Por Dios! Si parece que en vez de un diagnóstico diferencial estén recitando la lista de los reyes Godos.
De hecho, estoy segura de que si House oye a Trece o a Seis – luego Nueve - con la voz aniñada y carente de inflexiones que tienen en la versión doblada, los habría despedido al momento. Un hombre como House no habría podido soportar semejante insipidez. Es más, creo que los habría despedido a todos el primer día y habría llamado para formar su equipo de diagnosis tan sólo al doctor Proper.